Estimados suscriptores:
La
agencia calificadora de riesgo crediticio
Fitch Ratings
otorgó hoy miércoles 3 de abril al Perú el grado de inversión (investment
grade) al elevar la calificación de la deuda peruana de largo plazo
en moneda extranjera de "BB+" (grado especulativo) a "BBB-" con
perspectiva positiva, el primer escalón en el grupo de
calificaciones correspondientes al denominado grado de inversión.
Asimismo, elevó la calificación de la deuda en moneda local de largo
plazo de "BBB-" a "BBB", también con perspectiva estable, y que ya
se encontraba bajo la calificación de grado de inversión. Fitch
Ratings explicó que esta decisión reconoce la fuerte mejora de los
indicadores de solvencia externa y fiscal de Perú que ahora
contrarrestan cualquier posibilidad de incumplimiento de pago de sus
obligaciones en moneda extranjera. Igualmente, contrarrestan la
concentración de las exportaciones peruanas en pocos productos así
como los riesgos políticos y sociales del país.
"Las
finanzas públicas de Perú y el desempeño de sus cuentas externas
nuevamente superaron las expectativas contribuyendo a una mejoría
más que la esperada en sus indicadores financieros en moneda
extranjera", afirmó la directora principal de Calificación Soberana
para América Latina de Fitch Ratings, Theresa Paiz. Agregó que como
resultado de este desempeño, la mayoría de los indicadores
financieros de Perú ahora son más fuertes que el promedio de países
cuya deuda externa está calificada en los niveles más bajos de grado
de inversión. Más aún, destacó la existencia de un cambio
estructural incipiente en los factores que impulsan el crecimiento
económico de Perú, como el mayor dinamismo de las tasas de
crecimiento de los sectores no primarios.
Un poco de historia
Pero, ¿qué es el grado de inversión y sobre todo para qué sirve?.
Vamos a recordar un poco la historia. En Norteamérica hace unos cien
años hubo una gran crisis financiera en la cual dejaron de pagar sus
deudas en bonos una serie de empresas, sobre todo eléctricas y de
gas. Los ahorristas que compraron esos papeles se quedaron
desamparados. De allí vino la creación de empresas que calificaran
la calidad de los bonos emitidos por las empresas que ponían a la
venta al público sus acciones. Los papeles de calidad segura se
denominaron de “investment grade” (aptos para la inversión o
adquisición) y los otros no aptos para un inversionista que busca
seguridad. Los no aptos con el tiempo se han denominado
especulativos o “bonos basura”. El crecimiento de los fondos de
pensiones en Estados Unidos, que hoy tienen más de US$6 mil millones
de millones de activos, es decir, trillones para los
norteamericanos, equivalentes a la mitad del Producto Bruto de dicho
país, ha estimulado regulaciones para proteger a los pensionistas,
los cuales se han reproducido en otros países. En general los fondos
de pensiones no pueden comprar bonos que no tengan el “grado de
inversión”: El resultado es que los papeles especulativos enfrentan
un mercado reducido y tienen que ofrecer tasas de interés bastante
más altas para colocar su papel. Esa ha sido la situación del Perú
hasta ahora, reflejando nuestra accidentada historia económica y
financiera. Pero desde 2002 la situación económica y financiera del
Perú viene mejorando cada año: el crecimiento económico en ese lapso
ha sido el más alto de América Latina, la inflación la más baja, las
finanzas públicas han pasado de déficit a superávit, y por
consiguiente la deuda del gobierno se ha reducido de 50% del
Producto a menos del 25% hoy. Por eso las calificadoras de crédito
han ido mejorando progresivamente la calificación del Perú.
¿Cuál va a ser el efecto para Perú con el
Grado de Inversión?
Los efectos son indiscutiblemente positivos, por ejemplo:
i) Aumentar sustantivamente el mercado internacional para los bonos
del gobierno a menores tasas de interés. Ya que los inversionistas
internacionales e inversores corporativos participan activamente en
el mercado financiero nacional, también aquí bajarán las tasas para
nuevas emisiones del gobierno.
ii) También para la refinanciación de la deuda externa de bonos
soberanos por operaciones Swaps que permitirían trasladar deudas más
caras por deudas más baratas y a mayores plazos. Actualmente hay una
tendencia al alza de las tasas de interés del mercado americano
debido a la expansión monetaria y a la devaluación del dólar con el
resto de monedas.
iii) Además, el Perú sería un país captador de inversiones directas
ya que el portafolio de fondos de jubilación americanos y europeos
exigen que los países, para se inviertan estos cuantiosos fondos,
deben tener Grado de Inversión lo que hace menos riesgosa la
colocación.
iv) El buen crédito del estado hará que grandes proyectos de
infraestructura privada también tengan más posibilidades de ser
financiados a menor costo. Por ejemplo, hoy se están preparando
grandes proyectos de exportación de gas, instalación de una
industria petroquímica, proyectos de inversión utilizando insumos
renovables, grandes concesiones viales (la Interoceánica y la
Panamericana Norte y Sur), grandes proyectos inmobiliarios a nivel
global y nuevas plantas de generación eléctrica.
Todos estos proyectos se beneficiarán chocheramente con el “grado de
inversión” pues porque se podrían obtener financiamientos externos
directos y, con garantías titulizadas, se disminuirían las tasas de
interés en los negocios. Las ventas serían realmente globales,
nuestra entidad financiera se interesará en participar en la venta
de nuestro producto financiado por ellos. Ya le sucedió a Chile que
era el único país sudamericano con Grado de Inversión. Ahora..., ya
no etá solo pué. .....Dijimos sudamericano, si hubiéramos dicho
latinoamericano hubiéramos incorporado a México, que también tiene
grado de inversión. Aunque Chile aventaja a México que tiene un
sector fiscal más ordenado, una menor deuda externa y una mejor
distribución relativa del ingreso. Es más, Chile tiene un sector
fiscal que está estructurado para arrojar un superávit fiscal del 1%
del PBI, que le da un gran respiro para las obligaciones
contenciosas que se presentasen, muy buen criterio en el manejo
económico, pero, sin duda parte de una cultura fiscal madurada con
el tiempo.
Cabe señalar que el 19 de octubre del 2007, la agencia
calificadora de riesgo crediticio Dominion Bond Rating Service (DBRS)
de Canadá otorgó al Perú el grado de inversión (BBB) para su deuda a
largo plazo en moneda extranjera y local, por encima de las
calificaciones otorgadas al país por las principales agencias, como
las estadounidenses. Ver la sección Noticias de interés general de
nuestro
Informe Empresarial de fecha 29 de octubre 2007. En ese informe
aclarábamos que estas clasificadoras estadounidenses, es decir,
Standard and Poor’s, Fitch Ratings y Moody’s, son las más rankeadas
y prestigiosas del mundo. El sólo hecho que alguna de ellas otorgue
un incremento o disminución en la calificación de riesgo de un país,
las otras inmediatamente revisan tal aseveración, se da casi
siempre.
Actualmente,
Standard and Poor's tiene asignada una calificación de BB+ con
perspectiva estable y dista un peldaño del grado de inversión.
Mientras que la actual
calificación crediticia de Perú asignada por Moody's está un poco
rezagada respecto a las otras agencias calificadoras y se sitúa en
Ba2 con una perspectiva estable y dista dos peldaños del grado de
inversión. Sugerimos no cantar victoria y salir a la tele a
reventarnos la tarjeta de crédito. Faltan aún dos clasificadoras de
riesgo que todavía no se pronuncian y los inversores corporativos
están a la expectativa, así como nosotros. La
evaluación respecto a nuestros Bonos Soveranos, todavía no está
recategorizada por Fitch Ratings, es decir, respecto a lo más
gravitante de nuestro riesgo, no hay cambios, esperemos unas semanas
más.
Para resumir, Perú se está acercando al mundo civilizado en términos
financieros. Pero hay todavía mucho por hacer. Vamos a entrar a la
antesala de un club financiero, pero de allí tenemos que seguir
mejorando. El tema social es la clave para este progreso. Debemos
fijar y cumplir varias metas básicas en los próximos años, digamos
para 2015 como por ejemplo:
i) La reducción del índice de pobreza, el ministro Carranza ya lo
dijo ayer martes 2 de abril, que si la pobreza no se reduce en el
año 2011 a 30% de la población, el gobierno aprista habrá sido un
fracaso. Lo recordaremos Sr. Ministro.
ii) Orden jurídico en lo social y penal fundamentalmente, la
seguridad ciudadana siempre es el talón de Aquiles.
iii) Y sobre todo, una mejora sustantiva de la calidad de la
educación pública, nos ahorramos los comentarios.
Actualmente nuestro ratio Deuda/PBI del Perú está en niveles un poco
más de 42 %, para tener una posición fiscal sólida debe estar en
niveles de 25% a 30 %. La
Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal se
respeta muy poco, es más, hay quienes no saben que existe, ni
tampoco existe penalidad alguna para garantizar un manejo serio del
manejo fiscal del país, que es uno de los principales indicadores
macroeconómicos que ven los inversionistas.
El país necesita empleo y para ello necesita dar las condiciones de
confianza y solidez para que la inversión en serio llegue luego del
grado de inversión. Es mas, tenemos que prepararnos para abrir
nuestros mercados, lo que se está preparando a través de los
tratados de libre comercio, ya hecho con EEUU, y está en camino el
de la Unión Europea, China, Corea y Japón.
Cumpliendo algunas metas como éstas lograremos un país socialmente
tranquilo y por consiguiente apto para la inversión.
Saludos cordiales