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La Geobiología tomó su forma actual en
Francia, Alemania y Suiza hacia la década del '50, a partir de las
investigaciones de los Drs. Peyré y Hartmann. Esta nueva ciencia evalúa
los distintos factores ambientales, ligados al hábitat, que puedan
afectar la salud de los seres vivos.
Es una ciencia multidisciplinaria que abarca
campos como el de la bioconstrucción, la contaminación electromagnética,
las radiaciones telúricas, los efectos de la forma, del color y otros.
La geobiología estudia el mejor lugar para el emplazamiento de una
construcción, los materiales y diseños ideales para la misma y en el
caso de edificios ya existentes, la manera de hacerlos más sanos y
armónicos para quienes los habitan.
Bioconstrucción
Es la forma de construir con materiales sanos y ecológicos. Hay
materiales que pueden ser radiactivos, como el hormigón y ciertos tipos
de granito, o que emanan gases tóxicos (fenoles, formaldehídos, benceno
y otros), como la mayoría de las pinturas, barnices y materiales
sintéticos. El asbesto o amianto es un ejemplo de material aislante, de
probados efectos cancerígenos, ya prohibido en muchos países. Otros
materiales filtran radiaciones naturales que nos son necesarias para
nuestra buena salud. Siempre se pueden hallar materiales de reemplazo
que no sean tan contaminantes.
Contaminación electromagnética
Los campos electromagnéticos generados por las líneas alta y media
tensión, así como las antenas radioemisoras y de telefonía celular,
pueden afectar la salud humana, desequilibrando los sistemas nervioso,
endocrino e inmunológico. Informes internacionales demuestran que por
encima de determinados valores de campo eléctrico y magnético aumenta la
probabilidad de ciertos tipos de cáncer. También la propia instalación
eléctrica de la casa y los electrodomésticos producen campos magnéticos
y eléctricos que alteran el equilibrio orgánico.
Radiaciones telúricas
Las radiaciones cósmicas y el campo magnético terrestre interactúan
con las radiaciones provenientes del núcleo de nuestro planeta formando
distintas tramas a nivel de superficie. Las más importantes son las
llamadas Red de Hartmann y Red de Curry. Las venas de agua subterránea,
que corren por debajo de la superficie, generan campo eléctrico por
rozamiento que es proyectado sobre su vertical. Las fallas geológicas,
fracturas en la conformación del terreno, y las vetas metálicas, alteran
también el campo magnético en superficie. Estas tramas energéticas
recién se neutralizan a más de diez mil metros de altura en la
atmósfera, por lo que son afectadas tanto las viviendas de una Planta
Baja como las de un piso 20. Donde estas líneas de radiación se cruzan
se crean puntos geopatógenos que de acuerdo a su tipo e intensidad
pueden desencadenar distintas enfermedades como reacciones del organismo
a estas alteraciones en el campo bioenergético de la Tierra.
Forma y color
Las formas de las construcciones y de los amoblamientos influyen
también en nuestro comportamiento y salud. Hay formas agresivas, como
los bordes vivos, las puntas y los ángulos agudos. El estudio de las
formas a través de los siglos ha llevado a la aplicación de determinadas
proporciones consideradas armónicas. Los colores empleados en la
decoración también afectan nuestros estados psico-fisiológicos, como lo
han demostrado muchos estudios estadísticos. Así, por ejemplo, se
recomiendan colores fríos para los lugares de descanso y cálidos para
los de trabajo y recreación. Sin embargo hay otros aspectos que deben
considerarse al elegir la combinación de colores de un ambiente,
concernientes a la función, personalidad de los ocupantes y armonía en
el conjunto y con el entorno.
Cosmotelurismo y Ecología
El ser humano se encuentra actualmente enfrentado con problemas
ambientales que él mismo ha generado. Es indispensable una visión
integral de la inserción del hombre en su planeta y en el cosmos. La
filosofía subyacente a la Geobiología, llamada por algunos Geosofía y
por otros Cosmotelurismo, aporta una perspectiva holística que nos ubica
en el contexto evolutivo, geológico, biológico y espiritual de la
Tierra. Se necesita despertar nuevamente en el ser humano esa
sensibilidad al lugar que le permitía dialogar con la naturaleza que lo
hospeda.
Las Geomancias autóctonas
Cada cultura ha desarrollado su propia sensibilidad al entorno en el
que habita. Cuanto más atrás vamos en el tiempo, más nos encontramos con
signos de esta sabiduría perdida, que se ha dado en llamar Geomancia. Es
que el hombre ha ido creciendo en tecnología y soberbia, perdiendo así
la necesaria interdependencia con el entorno. Así, podemos hablar, por
ejemplo, de una geopuntura neolítica, ya que los monumentos conocidos
como menhires actuaban a modo de gigantescas agujas de acupuntura que,
emplazadas en los puntos correctos, compensaban anomalías en el campo
geomagnético, corrigiendo así perturbaciones en la vitalidad de un
terreno. Así, también los druidas, sabios-sacerdotes de la cultura
celta, heredaron el conocimiento del manejo de las fuerzas de la Tierra,
restableciendo el uso de los antiguos menhires, dólmenes y cromlechs.
Los constructores de las catedrales góticas
elegían cuidadosamente el sitio del emplazamiento, estudiaban las
fuerzas cósmicas y telúricas del lugar y diseñaban el templo cuidando
especialmente los materiales, las formas y proporciones, la iluminación
y los colores para crear un ambiente místico y hasta curativo.
Cosmotelurismo Indígena
Las culturas propias del continente americano han estado durante
milenios compenetrados de un sentimiento de pertenencia a la Tierra y al
entorno en general. Esto les ha llevado a desarrollar cosmologías y
mitologías imbuidas de profundas enseñanzas sobre el respeto a las
fuerzas de la Naturaleza. Han, incluso, desarrollado técnicas para
aprovechar mejor las energías sutiles que nutren a todas las formas
vivas de un lugar. Es prioritario el rescate de estas tradiciones que en
conjunto forman los restos de una tecnología ambiental que bien pudiera
ayudar a solucionar muchos de nuestros actuales problemas ecológicos y
económicos.
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Editores
Responsables:
Dra. Janett Mostacero Llerena; Doctora en Economía (Universidad Nacional de
Trujillo, Perú), Especialista en Negociación (Johaness Kepler
University, Austria), Master en Administración de Negocios
(UNT, Perú), Master en Administración Educativa (New Mexico
University, EEUU), Contadora Pública (UNT, Perú) y
Administradora de Empresas (UNT, Perú).
Ms. Carlos Vargas Cárdenas; Master en Economía-Gestión Empresarial
(Universidad Nacional de Trujillo, Perú), Postgrado en Finanzas (ESAN, Perú), Especialista en
Proyectos de Inversión (ONUDI), Ingeniero Civil (UNPRG, Perú). |
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