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La Educación en el país
es una Educación desarticulada de la realidad es una Educación que
responde a interés y grupos de poder ,por lo que la Educación Estatal no
ha respondido a las expectativas de la población ,por múltiples factores
que responden a instancias superiores tales como el ministerio de
Educación, a la misma ley de Educación, a las políticas educativas que
no son el reflejo de las múltiples realidades y pisos ecológicos que
tienen el país, por su multiculturalidad que es tan rica y admirada a
nivel mundial, lo que ha permitido que surga una nueva alternativa la
Educación Privada ,pero que se constituye en una propuesta de desarrollo
alternativo para la población que tienen recursos ,por lo que en los 10
últimos años las empresas privadas que brindan servicios educativos de
nivel inicial, primaria, secundaria y superior han crecido en gran
número a nivel nacional y se nota una gran competencia en brindar
servicios educativos y preparar a los Educandos de acuerdo a las
exigencias que el mercado laboral exige y solicita.
La Educación estatal no ha respondido y solucionado el problema de
rendimiento académico y si analizamos el contexto general observamos que
tiene que ver con la alimentación . En el Perú existen altas tasas de
desnutrición crónica que afecta en promedio al 25% (700,000) de niños y
niñas ,menores de cinco años de edad y la anemia que padece el 68%
(800,000) de niños y niñas menores de dos años de edad así como al 50%
(380,000) de madres gestantes. Y este problema en el área urbana
coexiste con obesidad y sobrepeso en el 43 % de mujeres.
En el año 2000, el 40.2% de los niños y niñas residentes en áreas
rurales se encontraban desnutridos a diferencia del 13.4% de los niños y
niñas que vivían en áreas urbanas. El 35% de los niños y niñas de
familias en situación de pobreza son desnutridos, mientras que solo el
245 en familias pobres y 13% en no pobres.
La desnutrición crónica afecta a más del 42.8% de niños y niñas menores
de 5 años de edad en la región de Cajamarca. Mientras que la anemia
afecta por igual en área rural y urbana (ENDES 2000) Uno de los factores
determinantes del problema nutricional es el consumo alimentario, se
destaca que entre el 60- 80% de los niños y niñas menores de cinco años
de edad no logren disponer de un adecuado consumo de alimentos en
cantidad y calidad suficiente, que conlleva a padecer deficiencias en
micro-nutrientes principalmente en hierro ,vitamina A y yodo. En nuestro
país la lactancia materna común y protege a los niños y niñas hasta los
seis meses, a partir de esta edad el riesgo de desnutrición es mayor,
debido a practicas inadecuadas en la alimentación y déficit de consumo
de alimentos de los niños y niñas.
Y si seguimos analizando también tienen que ver con el desinterés de
algunos docentes que no se preparan adecuadamente , las mismas
metodologías que utilizan no son las más apropiadas, de otro lado los
bajos sueldos de los docentes y la escasa capacitación que reciben se ve
incrementado en los resultados desastrosos de lo que es la educación
estatal en el país, por lo que el Perú en los últimos concursos de Lecto
escritura ha quedado en el último lugar a nivel de Latinoamérica por lo
que no saben leer ni interpretar textos.
En el mundo en el que hoy vivimos, a diferencia de épocas pasadas, tiene
la particularidad de haber ocasionado transformaciones profundas,
irremediablemente incontenibles y de mucho más impacto que las
experimentadas en periodos anteriores; ello, no sólo por la novedad de
los cambios sino, sobre todo, por la celeridad con que éstos se
presentan, particularmente en materia educacional.
Evidente e indiscutiblemente, estamos -como diría Ortega y Gasset-
frente “a un nuevo espectáculo que nos ofrece la humanidad”: el
crecimiento desmesurado de la tecnología de punta y el fenómeno
globalización que nos enrrumban hacia un nuevo modelo societal, que
Peter Drucker llama “Sociedad Post-capitalista”, “Sociedad
Post-industrial” o “Sociedad Post-moderna” y la que, inevitablemente,
nos encamina hacia la inminente “Sociedad del Conocimiento”. Los
cambios, como podemos constatar, imprimen innovaciones cualitativas
tanto como cuantitativas, que trastocan no solo las estructuras
sociales, sino las formas de pensamiento y las organizaciones meta
cognitivas que se traducen en paradigmas con los cuales nos
identificamos consciente o inconscientemente. Así encontramos, en la
actualidad, la tecnología digital, la reingeniería, la ingeniería
genética, los mercados regionales geoeconómicos, la virtualidad a través
de la informática y la telemática, el paradigma ecológico, cognitivo y
contextual, el paradigma crítico que ha desplazado al positivismo, la
holisticidad, entre otros tantos.
Es en la arista de este novísimo modelo que se enmarcan los procesos de
enseñanza-aprendizaje y la necesidad de aprender a aprender sin la
intermediación y dependencia de lo que Vigotsky dice “La Zona de
Desarrollo Potencial”; es decir, de los intermediarios como es el caso
de los docentes. El resto es que el maestro tome conciencia de su rol
activo de guía y mediador y deje que sus alumnos asuman su rol activo,
fomentando en ellos la construcción de nuevos conocimientos en base a
los conocimientos que ya dominan. Y, es precisamente ello, lo que ha
motivado el replanteamiento de las prácticas educativas que buscan
desplazar a las concepciones tradicionales, alineándose en enfoques
constructivistas, autónomos e interpersonales, etc. Esto nos plantea la
reconceptualización y diseño de nuevas propuestas de enseñanza, que
busca independizar al alumno, propiciando el aprendizaje autónomo. A
ello, habría que sumar la necesidad de uniformizar, homologar y
estandarizar la estrategias de enseñanza aprendizaje que haga posible
una educación que no desmerezca los distintos paradigmas
epistemológicos; especialmente, que permita la implementación de un
aprendizaje desde una perspectiva antropocéntrica, multiactiva y
holística, que facilite la implementación de un aprendizaje complejo y
cognoscitivo social.
En tal sentido, la Educación es necesaria no sólo para la preparación de
los elementos cualificados que requiere el desarrollo, sino que también
contribuye a la erradicación de la pobreza a las oportunidades de empleo
de los ciudadanos. Así la educación posee un valor individual de
aumentar la productividad del Ciudadano y valor social de mejorar la
productividad de sus ciudadanos. Sin embargo lo dicho anteriormente
guarda relación con el concepto que da la ley general de educación 28044
en el cual la conceptualiza así: “La Educación es un proceso de
aprendizaje y enseñanza que se desarrolla a lo largo de toda la vida y
contribuye al desarrollo integral de las personas. Al pleno desarrollo
de sus potencialidades a la creación de cultura y al desarrollo de la
familia y de la comunidad nacional”. En los últimos años se ha
incrementado notablemente la preocupación de los psicólogos y educadores
por abordar el problema del aprendizaje y del conocimiento, tanto en el
ámbito de la investigación como de la praxis profesional, desde la
perspectiva de una participación activa de los sujetos en la que la
reflexividad, la autoconciencia y el autocontrol constituyen el eje
básico de esa participación. Estos términos y otros muchos semejantes
como autoestima, autoconcepto, autorregulación y autoaprendizaje, se
entremezclan en el uso y en el discurso teórico con otra serie de
términos que implican volver sobre sí mismo y que van desde la
metamatemática al metalenguaje y a la meta comunicación pasando por
todas las modalidades de meta cognición, como meta represtación, meta
atención, meta memoria, etc.
Si a todo ello le añadimos el creciente entusiasmo de teóricos y
profesionales por el análisis, desarrollo, utilización y entrenamiento
en estrategias para mejorar la capacidad y el rendimiento de los
sujetos, especialmente en el ámbito educativo nos encontramos con dos
poderosas corrientes convergentes hacia objetivos que con frecuencia se
han formulado en términos de lemas o eslogan y que han hecho fortuna: se
trata de conseguir que los sujetos humanos, especialmente los niños y
adolescentes insertos en un sistema de educación formal, sean capaces de
“aprender a aprender” y “aprender a pensar”.
Para lograr este objetivo de “aprender a aprender” y “aprender a pensar”
se ha revelado en los últimos años cómo un procedimiento especialmente
adecuado y eficaz, si se aplica correctamente, el instruir o entrenar a
los sujetos para que adquieran, desarrollen y utilicen oportunamente
estrategias de aprendizaje y estrategias cognitivas. Entre ellas, las
más prometedoras son precisamente las orientadas al autoaprendizaje y al
desarrollo de las habilidades meta cognitivas.
El nivel superior, tanto universitario como no universitario, tiene como
característica el deterioro de la calidad educativa, problema que va
ligado a los escasos logros de desarrollo de aprendizaje autónomo de los
alumnos. En este nivel, los profesores siguen privilegiando el uso de
métodos y técnicas tradicionales, como las clases frontales o las
llamadas también “clases magistrales”, que se caracterizan por ser
meramente expositivas, se centran en la sabiduría del docente con escasa
o nula participación de los alumnos. Académicamente en muchos centros de
estudios superiores, se consideran dos tipos de clases: Las llamadas
clases teóricas y las clases prácticas, sesgando de esta manera el
conocimiento científico que en la práctica es integral.
Estos tipos de metodologías llamadas docente – céntricas, porque
privilegian la participación del profesor y no de los alumnos, a decir
de Francisca Bartra “… Buscan generalmente la adaptación del alumno al
medio, pues se entiende que un alumno socializado es un alumno adaptado,
mimetizado con su ambiente. Todo lo contrario a un sujeto con
capacitación creativa, capaz de responder con nuevas alternativas a las
posibles contingencias de su entorno actual y futuro”. (BARTRA: 1995:
21).
El uso de metodologías y técnicas tradicionales, que fomentan el
memorismo antes que la reflexión y la creatividad en los alumnos,
constituyen un problema central de la educación superior. Problema que
está ligado a la concepción que los docentes tienen acerca de la
educación y del aprendizaje. Es pertinente superar con nuevas
alternativas pedagógicas estas deficiencias. Una de ellas es el uso de
metodologías y técnicas activas, en las cuales el rol del docente
permita que los alumnos sean los protagonistas de su experiencia de
aprendizaje. Aquí, la orientación y el acompañamiento del profesor, que
deja su rol de “enseñante” para convertirse en “facilitador” son
fundamentales.
De todo lo dicho en líneas anteriores nuestro problema de investigación
pone atención en su proceso de reflexión en un enfoque constructivista
de la educación de la experiencia del uso de estrategias meta cognitivas
para el desarrollo de un aprendizaje autónomo en el área de Comunicación
en Educación Superior.
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Editores
Responsables:
Dra. Janett Mostacero Llerena; Doctora en Economía (Universidad Nacional de
Trujillo, Perú), Especialista en Negociación (Johaness Kepler
University, Austria), Master en Administración de Negocios
(UNT, Perú), Master en Administración Educativa (New Mexico
University, EEUU), Contadora Pública (UNT, Perú) y
Administradora de Empresas (UNT, Perú).
Ms. Carlos Vargas Cárdenas; Doctorando en Economía y Desarrollo Industrial
(Universidad Nacional de Trujillo, Perú), Master en Economía-Gestión Empresarial
(Universidad Nacional de Trujillo, Perú), Postgrado en Finanzas (ESAN, Perú), Especialista en
Proyectos de Inversión (ONUDI), Ingeniero Civil (UNPRG, Perú). |
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